Por Jordi Miralles
El timbre es un elemento de señalización sonoro que se ha convertido en un componente que hay que montar legalmente en toda bicicleta que circule por vías urbanas o interurbanas.
La sonoridad y el diseño de este componente, queda sin embargo a discreción del usuario y por tanto existen decenas de modelos, aunque no tantos de mecanismos.
El timbre,para mí, es un elemento de diseño que distingue a la bicicleta, un componente de personalización, tanto por la forma como por el sonido, que debe poderse accionarde forma sencilla sin tener que soltar la mano del manillar.
Poco después de nacer la bicicleta, se atribuye a John Richard Dedicoat (1840-1905) la primera patente del timbre para ciclos ya en 1877.
Este artilugio se concebido como un pequeño instrumento sonoro para montar sobre el manillar y así poder advertir de la presencia de este vehículo silencioso (en proporción a los de motor de combustión).
En el timbre clásico, el sonido se produce gracias al movimiento de una pequeña palanca la cual gira sobre varios engranajes que a su a vez lo hacen rápidamente sobre dos discos metálicos y golpearán muy rápidamente la campana que forma la carcasa externa del dispositivo.
El sonido del timbre
El sonido del timbre produce la vibración sonora identificada por la onomatopeya “ring-ring”. El ciclista crea con el timbre un sonido advertible con un simple movimiento del pulgar.
El mecanismo para sacudir la campaña ha evolucionado con el tiempo con mecanismos más simples, como los del timbres degolpeador externo el cual con resorte martillea la campanacuando se tira de esta con un dedo y se suelta.
La otra tipología es la bocina de aire que crea un sonido cuando el usuario aprieta un bulbo de goma unido a una pequeña bocina de metal.
El flujo de aire de ese movimiento empujará este hacia adelanteque a su vez vibrará en la cámara de la bocina y producirá un sonido fuerte.
El problema de estas bocinas es que son aparatosas e más incómodas ya que hay que hacerlo con la mano entera y soltarla por tanto del manillar.
En general, la mayor parte de los timbres de percusión constan de una campana metálica sobre la cual impacta un elemento golpeador. La forma de la campana y los colores son de lo más variado.
El sonido o la vibración del timbre tiene que ver tanto con los materiales de la campana como los del martillo (plástico, metal, latón, etc.) . El sonido del timbre no sólo debe servir para alertar, sino que sería deseable que también fuera armónico.
A la hora de seleccionar un timbre, el sonido que emite debería ser un elemento a valorar. Al fin y al cabo, este elemento obligatorio en toda bicicleta, puede expresar algo de nuestra personalidad.
Obligatorio legalmente, pero para usar sólo en casos excepcionales
Como ciclista urbano siempre he querido respetar que la bicicleta nos da superioridad sobre los peatones e inferioridad sobre otros vehículos de motor.
Por ello, mi regla es que el timbre es una advertencia para coches y motos más que para peatones despistados. Cuando estos se interponen en mi camino de pedaleo, la atención es mi única actitud y el freno mi herramienta. Me gusta respetar el ritmo del caminante y sólo muy eventualmente los aviso con el timbre.
Tocar el timbre para mi es siempre un acto agresivo y por esto minimizo su utilización. Ello no quita que lleve un timbre personal y seleccionado por su diseño discreto,de sonido no estridente y amable.
Sin duda, uno de los timbres más curiosos por su sonido son los de tipo “ding-dong” muy populares en los ciclos holandeses. A mi personalmente me supera la sinfonía que sueltan ya que pueden llegar a asustar. De hecho muchos tranvías han incorporada la sonoridad de estos.
El mundo de los timbres en el fondo es el mundo de la música y no es extraño que haya sido incorporada a menudo en piezas musicales.
De estas, me viene a la memoria la canción «BicycleRace» (Carrera de bicicletas ) de la banda británica de rock Queen que apareció en su álbum de 1978 escrita por el líder de esta, Freddie Mercury.
Algunos fabricantes de timbre de percusión disponen de versiones para diestros y zurdos. Las versiones para zurdos se montan en el lado izquierdo de los manillares y se usan en países que conducen en el lado izquierdo de la carretera.
La mayoría de los diseños actuales de bajo precio, una pequeña base giratoria facilita colocar el martillo a derecha o izquierda según se requiera.
Tipologías de timbres
En general podríamos definir tres tecnologías, la de martillo o golpeador, la de engranajes y la acústica (generalmente electrónica y con pilas).
La de martillo son de metales variados y los diseños bastante exclusivos en general. En cambio, los de engranaje suelen tener una forma más homogénea. El sonido de los de engranaje varía según la tipología de la campana, los materiales y la forma y son quizás los más comunes, incluidos los de “ding-dong”.
Finalmente, existen los acústicos que son interesantes pero, en general, van con pilas en general y los de bocina mecánica que, sinceramente, son poco prácticos de accionar.
En cualquier caso, uno puede optar por el timbre más barato o por un modelo exclusivo, de diseño, como el anillo de Knog Oi, el sombrero de bombin de Spurcycle, por el minimalismo del modelo Rocket del japonés CraneBells o el clásico Basil Portland. Y si uno quiere un timbre electrónico curioso, disponede la pelota magnética de Nello.
Entre los timbres de engranajes los hay de elegante diseño en su forma y de colores variados, de tamaño reducido o bien visible. Y es que el timbre es por encima de todo (legalmente obligatorio) el sonido que distingue a nuestra silenciosa bicicleta de ciudad.