Treinta mil kilómetros con una Fetama Cucumber

Treinta mil kilómetros con una Fetama Cucumber

Treinta mil kilómetros con una Fetama Cucumber 1200 1200 David Casalprim

He cumplido pedaleando 30.003 km con una Fetama Cucumber adquirida en 2005 y montada por Espaibici, En estos últimos tres lustros, esta bicicleta me ha acompañado en todas mis andanzas urbanas e interurbanas.

A mi bicicleta urbana debo confesar que le tuve que cambiar el cuadro porqué quedó inservible, pero esta conserva a día de hoy casi todos los componentes originales.

Desde hace algo más de un lustro esta Fetama viste con un cuadro talla 49 de acero Moewe (en alemán, gaviota) de la firma alemana Utopia Velo. el cual reemplazó el anterior de fabricación suiza que tuvo un accidente.

El resto de componentes son los originales del 2005 de cuando adquirí esta bici (excepto los frenos que se sustituyeron los V-Brake por unos hidráulicos de Magura pues el cuadro Moewe sólo admitía estos).

Mi Fetama Cucumber con un equipamiento de robusta y ágil citybike.

Una citybike con corazón de hierro

Mi bicicleta Fetama Cucumber, fue montada sobre un cuadro de acero casi artesanal. El actual tiene la particularidad de su estética singular y exclusiva.

En el cambio de cuadro se tuvieron que montar frenos hidráulicos de Magura, un componente que es de alta calidad para la circulación urbana.

Los componentes que suman los 15 años de uso son el cambio Dual Drive de SRAM (que ya no se fabrica), el sillín Duopower, y un plato ovalado Qrings para arrastrar unas ruedas de 28 pulgadas con cubiertas Schwalbe Marathon Cruiser.

Los accesorios más urbanos que equipa son los pilotos magnéticos de iluminación Reelight SL150 para poder rodar de noche de forma legal. También incorpora un enganche para tirar de carros de compra Andersen para ir de compras.

Cuatro detalles característicos de mi Fetama Cucumber, el manillar, el sillín y el portabultos.

El manillar Humpert Toulouse también le da a mi Fetama un estilo más citybike al igual que la estilizada pata de cabra Pletscher que permite ir hacia atrás estando desplegado sin que los pedales se enganchen en el.

Pedaleando que es gerundio

Así que en esta Fetama Cucumber remasterizada con el cuadro Moewe de Utopia ha sido mi medio de transporte pedaleando por Barcelona y entornos, o subiéndola al tren para luego extender el trayecto sobre pedales.

En pocas palabras con mi Fetama Utopia adquirida en el 2005 he pedaleado una media de dos mil kilómetros al año y que a finales de setiembre 2020 el cuenta kilómetros alcanzó la cifra de treinta mil.

La ilusión de un número mágico pedaleado en 15 años con mi citybike de Espaibici.

Hay muchos aventureros que se lanzan a dar la vuelta al mundo. La distancia pedaleada durante estos 15 años es cómo si hubiera hecho un viaje de ida y vuelta a Lavrentiya (Лаврентия) en los confines de la región siberiana de Chukotka.

En otras palabras, habría atravesado todo el continente euroasiático desde el Mediterráneo hasta cl Mar de Bering a tramos de 5 km por día.

Algunos aprendizajes de ciclista urbano

A lo largo de 15 años pedaleando entre coches hay algunas experiencias que he apreciado de mi bici.

Mi Fetama Cucumber con el primer cuadro de compras con el carro Andersen.

Una de las primeras conclusiones vividas con mi bici Fetama es que el cambio mixto interno-externo (Dual Drive de SRAM) tiene una alta fiabilidad y gran comodidad para la circulación a trompicones semafórica de las urbes.

La otra pieza que me ha sido de una ayuda inestimable es precisamente el enganche para el carro de la compra. Este carrito de una firma alemana de prestigio ha sido indispensable para mi vida cotidiana.

Gracias a este carrito he podido hacer cargas de todo tipo de productos y arrastrar  hasta 30 kilos.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar el sillín ergonómico Duopower que instalé ya en 2005 y que en estos 15 años me ha procurado que mis partes perineales no sufrieran. Sin duda, gracias a su diseño he gozado de un pedaleo saludable.

Las piezas de alta durabilidad

Algunas piezas han sufrido el desgaste natural del uso urbano, pero debo señalar que los pilotos de señalización Reelight siguen funcionando sin problema gracias su elevada calidad. Lo mismo puedo afirmar de las llantas y el buje Formula de la rueda delantera.

El portabultos Pletscher también se ha comportado como una pieza esencial que la seleccionamos porqué era el único en la época que soportaba el enganche de los carritos Andersen.

En definitiva, a lo largo de estos quince años si hago números entre la compra de la bicicleta en la época y con las mejoras que he ido adquiriendo (sin el mantenimiento anual de unos cien eurillos) sería de unos dos mil quinientos euros.

El cambio Dual Drive de SRAM en mi bici Fetama Utopia

En resumen, mi bicicleta a lo largo de este período es como si me hubiera costado 125 euros al año que repartidos entre los dos mil kilómetros, el kilómetro recorrido me ha costado 0,06 céntimos.

Y termino, el éxito de haber recorrido estos 30.000 km urbanos con gran fiabilidad ha sido posible no sólo a haber adquirido una bicicleta de calidad sino al buen asesoramiento de Espaibici en la selección de los componentes que la equipan.

Gracias a al asesoramiento y el mantenimiento de Espaibici, estos 30003 kilómetros urbanos y los que podrá seguir rodando mi citybike Fetama Utopia, lo han hecho y harán con absoluto gozo.

Esta es la experiencia vivida con su bici Fetama por Jordi Miralles,  cliente y amigo de Espaibici