Andar en bicicleta y pedalear en invierno es saludable. Pero es cierto que el frío, la lluvia o la nieve requiere tomar algunas precauciones para que el pedaleo sea seguro, tanto en ciudad como por el campo.
Al invierno le gusta pintar de blanco los distintos colores de nuestro paisaje, también el que tienen las urbes. A la bicicleta le encanta cruzarlos también en esta época del año con menos horas de luz.
La llegada del invierno puede verse como una momento de nostalgia en la que el frio se mezcla con el silencio de las horas de oscuridad que mandan.
Sin embargo, el pedaleo sigue siendo una motivación para gozar de estas luces naturales oblícuas que brinda la temporada invernal.

No importa la meteorología invernal, los destinos alcanzables siguen en sus puesto en este paisaje nuevo del inicio de cada año.
Gozar del frío bien vestidos
Sin duda, una de las condiciones para pedalear atravesando el frío es vestirse adecuadamente. Lógicamente, para una actividad deportiva hay en el mercado una buena cantidad de ropa técnica muy adecuada. No entraremos ahora en el tema.
Vale la pena recordar que en el ciclismo urbano o de paseo, la regla de vestirse con las tres capas es la más adecuada.
La primera, la que va pegada a la piel es bueno que sea de fibras naturales como el algodón ya que esta protege la propia transpiración (no la gran sudada, por supuesto) y por tanto es saludable.
En cambio, la segunda capa es propiamente la de abrigo, aquí pues la lana o la microfibra constituye la opción más interesante. Esta segunda capa pueda estar compuesta de dos prendas en la cual la externa tenga un cierto grueso.
Sobre esta, la tercera, debe de ser la que nos aísla de viento y el agua. En este caso vale la pena que si es impermeable permita expulsar con garantías el calor desprendido.
Cuando la vestimenta provoca condensación se acelera el enfriamiento del cuerpo. Esta capa puede que no sea necesaría todos los días invernales.

Protegerse del frío requiere simplemente vestirse adecuadamente y no es necesario en la bici urbana o de paseo ropas técnicas.
La bici preparada para el frío
El frío y la humedad invernal piden una atención extra con nuestra bicicleta. Así secar el cuadro y todos los componentes con un trapo, contribuye a conservarla.
Por razones de seguridad en la circulación, en algunos casos puede resultar aconsejable cambiar las cubiertas por unas más apropiadas para la lluvia y así reducir el riesgo de patinazos. Si hay hielo en el asfalto, por ejemplo, mejor abstenerse de pedalear
Otra opción para circular con más seguridad puede ser bajar la presión del inflado de los neumáticos. Con esta medida se incrementa la adherencia de contacto de la rueda en el suelo.
Finalmente, otro hábito de buen mantenimiento es el engrase con lubricantes adaptados a condiciones húmedas y que resistan el agua. Lubricar ligeramente los cables y fundas facilita una mejor operatividad de los cables del freno y cambio.
Aquí en Espaibici, tenemos productos que pueden serte útiles y por supuesto, como siempre, nos encantará poderte aconsejar si nos visitas en la tienda.

En definitiva, que la bicicleta también es ideal para el invierno.