Como siempre, a la hora de hacer cicloturismo debemos tener en cuenta que vamos a pasar muchas horas encima del sillín con lo que hay dos características igual de importantes que no debemos olvidar para escoger un buen sillín. La comodidad y la salud.
Cuando hablamos de comodidad nos referimos a la elección de un sillín que se adapte lo más adecuadamente a nosotros en función de la postura que vamos a adoptar en la bici.
Por regla general se tiende a asociar los sillines ancho y blando con el concepto comodidad y eso es un gran error.
La anchura de un sillín debe fijarse en función de la distancia entre los isquiones de cada uno y de la inclinación de nuestro cuerpo a la hora de pedalear.
Los isquiones son los huesos inferiores de la pelvis, los que nuestro cuerpo ha diseñado para soportar nuestro peso al sentarnos en cualquier sitio. La separación de los isquios en las mujeres es mayor por que su pelvis esta preparada para dar a luz, por eso existen sillines específicos para mujer que suelen ser un o dos centímetros más ancho.
A medida que vamos inclinando nuestro cuerpo hacia delante con una posición más deportiva, la distancia entre los isquios va disminuyendo. Es entonces cuando un sillín estrecho cobra sentido tanto para hombres como para mujeres.
La postura ideal para cicloturismo debe ser aquella que nos permita pedalear con eficiencia, con control sobre la bici y que a la vez sea cómoda. Por eso no aconsejamos una posición demasiado erguida, con la espalda por encima de los 65º o demasiado inclinada con al espalda por debajo de los 45º.
Esto significa que los sillines aconsejados deben moverse entre unas anchuras de 15 cm para posiciones más inclinadas hasta 18 cm para posiciones más erguidas.
Una de las típicas molestias que surgen cuando uno no esta acostumbrado a ir en bici es el dolor de sillín. Esto pasa cuando no estamos acostumbrados a sentarnos solo apoyando los isquios. Muchos ciclistas suelen decir que para solucionar esta molestia hay que hacer cayo, o lo que es lo mismo, acostumbrar al cuerpo a base de horas de rodar. Al contrario de lo que mucha gente piensa, esta molestia no se elimina utilizando sillines muy blandos, si no que de esta manera podemos aumentar las molestias, ya que los isquios se hunden más de lo debido en el sillín aumentando la compresión en los tendones de alrededor de la articulación del la pelvis con la cabeza del femur.
En cuanto a la salud en los sillines, no solo es importante escoger un sillín que no genere compresiones en la zona perineal, si no que además es muy importante saber como sentarse en ellos.
Lo más importante de todo es sentarse colocando los isquiones en la zona más ancha del sillín, esto nos asegurará que la zona perineal y la genital queda libre de compresiones asegurándonos un buen riego sanguíneo hacia las piernas. Si vemos algún ciclista que le sale medio sillín por detrás, es mala señal.
Si al cabo de unos minutos rodando vemos que poco a poco nos hemos ido desplazando hacia delante significa que el sillín esta mal ajustado y debemos moverlo hacia delante. Los sillines se fijan a la tija de sillín mediante unos raíles, estos tienen la función de ajustar el avance del sillín para conseguir la posición más óptima para el ciclista. Es muy fácil ver algún ciclista al cual le sale medio sillín por detrás, eso significa que se está sentando en la nariz del sillín, lo que conlleva que los isquiones quedan flotando a banda y banda del sillín y toda la presión recaen donde nunca debería. A la hora de ajustar la posición de un sillín, a parte del avance, debemos prestar especial atención en que el sillín quede totalmente paralelo al suelo. Este aspecto es sumamente importante. Si colocar el sillín plano nos genera molestias significa que tenemos un problema de posición en la bici. Llevar el sillín inclinado nos va a generar sobrecargar la espalda, los brazos y las muñecas.
Hablando más concretamente de sillines, los que nos tienen el corazón robado son los sillines Duopower. Son esos sillines chiquititos que no dejan opción a errores, o te sientas bien o te caes de sillín, además de eliminar por completo las presiones. Este sillín al contrario de los demás, es el único que debe montarse con una inclinación de 5º, y no distingue entre hombres y mujeres.
Pero, aun que cualquier sillín que cumpla las características suficientes que hemos aconsejado nos pueda servir, no deja de sorprendernos el hecho que exista un sillín “Best Seller” para cicloturismo, el B17 de Brooks.
Lo bueno de este sillín es que para empezar tiene las medidas acordes para el cicloturismo y su fabricación en piel le otorga una serie de características idóneas. Tenemos que admitir que estos sillines son un poco duros cuando son nuevos pero es mejor que sea así ya que a base de usarlo lo iremos ablandando y se irá adaptando a la forma de nuestros esquiones (o culo…). De esta manera el sillín acaba adaptándose a nosotros y termina por ser como un guante. Esta puede que sea una de las características más apreciadas y la que lo convierta en un sillín tan valorado por los cicloturistas. Otro sillín de que compite con el B17 de Brooks es su hermano Flyer, viene a ser los mismo pero aportando un plus de comodidad gracias a los muelles. Personalmente no somos muy amantes de los muelles en los sillines y tampoco solemos aconsejarlos pero no podemos negar que este sillín también está muy bien valorado. Los dos sillines tienen versión de hombre y de mujer.
Todos los dibujos de este post están sacados de la web de SQ-Lab. Esta es una marca de componentes anatómicos para la bicicleta, en su web se puede encontrar muchas soluciones ergonómicas en temas de sillines, puños, manillares, potencias, pedales y plantillas para los pies.
A España solo llega la gama de sillines, de todas formas es aconsejable darse un paseo por su web y leer el por qué de cada producto, la web es en aleman o inglés, así que os aconsejo utilizar un traductor de webs y ganas de entender la traducción.
Los sillines de SQ-Lab están disponibles en Espaibici y es aconsejable usar su medidor de isquiones antes de escoger el sillín que nos pertoca.
Al final, la conclusión es que no hay un sillín perfecto ya que esto depende de fisionomía de cada persona y de la posición que adapte en la bici. Con este post pretendemos aclarar las dudas que se pueden tener sobre este tema.
Vale David, ya hemos aprendido algo más. Lo cierto es que mi culo ha sido siempre bastante conformista y se apaña bien con cualquier sillín (no uso culotte). Yo ahora en la bici urbana ando con un Brooks B66 con muelles (me sobran los muelles, pero vienen de serie en la Pilen que utilizo), en la Hase PINO un Brooks B17 y en la DAHON un Duo Power. De los Brooks yo añadiría algo importante, más en la época en que estamos, son caros pero duran mucho, con lo que el coste/uso es reducido, que para mi es el valor real a considerar.
Respecto al Duopower, cuando lo vi me ilusionó, pues lo del minimalismo me atrae, más a la hora de viajar en bici. Un amigo me lo regaló, él se quejaba de que se le clavaba en el interior de los muslos y como sabe que he usado de todo pensó que a mi me valdría. Comparto su molestia, las dos puntas se clavan en el interior de los muslos y no es agradable. Lo que pasa es que utilizo un modelo anterior a los actuales, en los que veo que la parte delantera ya no es chata como antes, sino en punta con lo que ese problema se habrá solucionado. En cuanto pueda voy a intentar probar un modelo de los nuevos de Duo Power, pues si han evitado el problema que comento, pueden ser una buena elección. Por último, este verano tengo que mejorar la posición en la Pino. Voy cómodo, pero en las fotos la posición es desastrosa, y aparentemente nada eficiente. La posición del sillín tendré que tocarla, pero la del manillar seguro que también, y ya sabes cuantas opciones da ese manillar.
Ánimo con esta serie de artículos, ansío el que dediquéis a las recumbentes, que me temo que son mi siguiente avance.