Hora de limpiar la bici

Hora de limpiar la bici

Hora de limpiar la bici 1200 871 David Casalprim

El mundo se haya detenido, con las personas confinadas, las bicis también. Desde la última pedalada, fuera para ir a trabajar, comprar, de juerga o de excursión, la bici ha quedado aparcada en casa.  Mientras las horas y los días se suceden, miro y pienso, quizás es hora de limpiar de la bici.

No soy un maniático del brillo, pero cuando una usa la bici como modo de transporte cotidiano atienda más al mantenimiento de los elementos mecánicos de la bici que a su estética. Y sin embargo, el lustrar su cuadro para que reluzca se queda siempre postergado.

Aprovechando el confinamiento he dedicado un poco de tiempo a limpiar mis bicis.

Sucede que limpiar la bici es como con el baño o la cocina. Si uno lo hace con asuididad es muy fácil y rápido, pero si se deja pasar el tiempo, entonces lleva más trabajo y da pereza.

Por partes y a menudo

Limpiar no es precisamente la actividad que más guste a la gente. Sin embargo, tras una limpieza, pocas son las personas que no se sienten bien.

En realidad, cuando adecentamos sea nuestra habitación, nuestra vivienda, nuestro coche o nuestra bicicleta, uno siente que está en armonía con lo que brilla.

Seguramente, un coach nos diría que la limpieza tiene que ver con el orden y este con la claridad de ideeas y estas con el gozo.

Por tanto, puede que de pereza limpiar, pero cuando se hace a menudo y por partes no requiere mucho tiempo y el resultado es siempre excelente (1)

Un poco de producto ecológico de limpieza y un trapo basta para abrillantar y dar elegancia a la bici.

En la bicicleta deberíamos valorar darle con un trapo humedecido una vez cada cuatro o cinco días si se usa a diario. Y si por alguna razón la embarramos o porqué llueve se ensucia, pues justo al llegar a casa es rápido si no dejemos que se seque.

El secreto no es tal, simplemente, es dejar algo de tiempo para que nuestro bicicleta como medio de transporte circule sintiéndola esplendorosa.

Lavar y observar

Detrás de una limpieza no sólo luce la estética, sino que esta también pone al descubierto los pequeños desgastes que van apareciendo.

Cuando limpiamos una rueda podemos observar quizas algún radio torcido o flojo, o un desgaste excesivo en la llanta.

Cuando sacamos brillo al cuadro podemos apreciar no sólo las rayaduras sino también valorar los rodamientos de los pedales o de la dirección.

Lavar simplemente la bicicleta, subida a un caballete para poder esparcir el agua sin problemas,  no es sólo rociarla con el chorro de agua.

Un buen hábito que ayuda a prolongar la vida de tu bicicleta es mantenerla limpia.

Detrás del aclarado podemos ir fijándonos en cada una de las partes de nuestra bicicleta. El buen ciclista no sólo abrillanta su bici, sino que tomar buena nota de aquello que deberemos atender de forma preventiva.

Si tienes algunas marcas de oxidación, aquí te proponemos como quitarlas respetando el entorno.

Limpiar con productos ecológicos

Hay muchos utensilios para limpiar las partes más grasientas, como es la cadena. También disponemos de ceras lubricante biodegradable en las que más del 60% de las sustancias grasas que contienen se degradan de forma natural en 28 días.

Podemos limpiar nuestra bici con productos ecológicos.

También algunos fabricantes han elaborado lubricantes ecológicos para la cadena que son biodegradables y cuya base es aceite vegetal, en concreto, de colza, en lugar de un aceite orgánico de síntesis química basada en el petróleo.

Pero a parte del engrase, algo importante para mantener una bicicleta en buen estado, para la limpieza de suciedad disponemos de un amplio abanico de detergentes y desengrasantes ecológicos.

Mantener nuestra bicicleta limpia y engrasada no sólo una cuestión estética sino también de buen mantenimiento y por tanto de una movilidad segura.

El parón ante la crisis del Covid-19, más allá de lo que opine cada cual, nos brinda la oportunidad para reflexionar y atender lo que amamos.

Así que el cuidado que damos no sólo a nuestra bicicleta sino también al planeta que nos acoge está en nuestras manos.

Aprovecha la oportunidad. Limpia tu bici para que cuando nos dejen volver a salir esté brillante y sana.

Artículo elaborado por Jordi Miralles