Bizibidaia, viajar en bici en familia

Bizibidaia, viajar en bici en familia

Bizibidaia, viajar en bici en familia 1200 687 David Casalprim

Viajar en familia, convertir la bicicleta en una experiencia para conocer nuestro entorno, nuestro planeta sin contribuir al cambio climático es el objetivo de Bizibidaia.

Cartel del acto de presentación de Bizibidaia en Espaibici.

En este blog ya hemos comentado algunas de las aventuras familiares en bici, pero, una vez más queremos dejar constancia de su tesón. Bizibidaia es el nombre artístico del cuarteto donostiarra formado por Rosa, Mikel y los dos hijos de la pareja, Eki y Lur.

Los adultos empezaron a dedicar sus vacaciones al cicloturismo en 1996. Luego, cuando la familia se amplió, esto no fue un impedimiento para seguir viajando en bicicleta. Los niños se incorporaron en 2005 a las bici vacaciones. Incialmente, la bicicleta estrella de estos viajes fue el Hase Pino.

Entre sus destinos ha habido muchas islas que han sido objetivo de sus andanzas. Nueva Zelanda, las Galápagos, Islandia o Cuba han sido algunas de ellas. Es esta experiencia de pedalear en bici que explicarán en Espaibici.

Pedaleando por Kaikoura (New Zealand) a orillas del Pacífico Sur.

“Las islas son destinos apropiados también para viajar en bici. En nuestros viajes, de manera voluntaria o fortuita, hemos conocido algunas islas, y en este audiovisual queremos compartir la belleza que nos han ofrecido”, explican los protagonistas.

Su propuesta será mostrarnos sus andanzas por puntos variopintos del globo, como Islandia, Singapur, Cuba, Nueva Zelanda, Gore (Senegal), Ko Phi Phi Don (Thailandia), Galapagos…

El otro espacio que ha seducido a la familia de Bizibidaia han sido las montañas. También en estos espacios de grandiosa naturaleza como los Pirineos, el Atlas, hasta el Himalaya en 2019, es otro de los escenarios visitados por la familia a pedales.

Frente al lago Wakatipu en Queenstown  (New Zealand).

Los viajes de esta familia son una verdadera proeza, no tanto por lo deportivo, sino por el estilo que han impreso a todas sus aventuras. Algo que sin  duda les ha cambiado los hábitos, pero que comparten con ilusión para contagiarnos del gozo que experimentan en sus viajes en familia.

Una experiencia meritoria

Son 25 años los que Rosa y Mikel convirtieron su pasión por la bicicleta como medio para conocer nuestro planeta. Empezaron con el viaje de bodas con una vuelta en bicicleta por Euskalerría. Incluso luego, la experiencia sirvió para editar una guía de viajar en bici por el País Vasco que fue un éxito. Eso le permitió participar en la propuesta de descubrir Euskalerría en bicicleta.

Llevan lustros demostrando con hechos que es posible viajar en bicicleta con niños, y a la vez que estos viajes de turismo sirven también para transmitir a la vez valores educativos. A día de hoy (2019) los niños han crecido; Eki (14 años) y Lur (11 años) siguen viajando con sus padres pero se incorporan sus motivaciones además de pedalear.

Su estilo de viaje no es comerse los kilómetros de cada paisaje. No pretenden superar límites físico o quedar bien con los patrocinadores.

Aparacados sobre la lava volcánica en las montañas de Islandia.

Lo importante para los miembros de la familia ciclista es saborear el camino, viajando por el mundo, en familia y moviendo las piernas.

Pero sobretodo, les mueve adentrarse en los paisajes que visitan sin emitir un solo gramo de CO2 a la atmósfera y sin gastar un sólo euro en combustible.

Es la filosofía de Bizibidaia y su experiencia la comparten para animar a otras familias a salir de aventura  gozando del aprendizaje que ofrece la vida.

Vivir pequeñas aventuras, a la velocidad de las mariposas, en lugares que dejan una profunda huella vivencial. Con los niños han estado por Europa, por Nueva Zelanda, Islandia, Senegal, etc.

La familia Bizibidaia con niñas y niños de un poblado en Gambia.

Un libro, Norte salado, sur dulce (Ed. Hiria) recoge la experiencia del viaje por Europa (Francia, Suiza, Alemania, Austria y Holanda) de Mikel Bringas con su familia (en castellano y en euskera). En este se cuenta su viaje por Europa. Dos niños, dos adultos, dos bicicletas, dos meses y dos mil kilómetros por delante.

En palabras de Mikel, y con su tradicional simpatía, su presencia siempre es una invitación a convertir la bicicleta en el medio de transporte.

Así que  para esta ocasión a las puertas del 2020, nos deja su mensaje personal: «Nos haría mucha ilusión encontrarte ese día y si vienes pedaleando aún más